El niño es un sujeto y no un objeto al que manipulamos a nuestro antojo.
Un niño que se nos acerca, es una nueva oportunidad para probar nuestra ternura.
Cada niño que viene al mundo, es una nueva caricia que Dios nos manda, a pesar de todos nuestros errores.
Mi alegría es; la mirada limpia y llena de amor de un niño feliz.
¿Que seria el mundo sin niños?
Si todos siguieramos siendo niños no habría guerras.